GROTESCO
La fuerza vuelta un vacío es muerte en su señorío. El interior personal muestra un abismo en el que no hay agarraderos donde poder resistirse a la trágica fuerza de succión. Al mismo tiempo las cosas amenazan desde sus miradas despreciativas y nos llenan de incomprensión y carcelaria soledad. La pregunta constante se refiere a la existencia o no, de un dios misericordioso que mitigue tanto dolor de existir.
La naturaleza ya no es ni siquiera paisaje domesticado, sino un depredador ansioso de nuestra voluntad (fuerza vuelta un vacío) por la pérdida de la fe en deidades que limpien de culpa al pecador. El agua recorre los valles inundados de lágrimas que son el espejo en donde se refleja el camino que se ha de seguir y que nadie desea transitar tras el ocaso del sol de la razón espiritual.
Contradictoria cualidad humana esta de buscar iluminación en el pozo más tenebroso, usando la imaginación creativa como brocha que decora de color las paredes de un túnel sin salida aparente, donde todas las mañanas son noche y las alboradas difusos recuerdos de la protegida niñez. Cuando creer en dioses buenos tenía un instintivo sentido. Contradicción afortunadamente casi imposible de erradicar.

Creo, estimado Julio, que la vida es una cuestión de ir tirando, sabiendo que un día llegará la succión final.
ResponderEliminarLa naturaleza es un monstruo despiadado. La naturaleza no es sabia ni es nada, revienta y nos manda riadas, huracanes o un 7'6 grados de la escala de Richter y todo cambia de un día para otro. Constatamos nuestra fragilidad y con inteligencia y ánimo tendremos que seguir tirando.
Abrazos.
"Ir tirando" ¡Qué expresión!
EliminarGracias por el comentario, Francesc, lo aprecio mucho.