A LA HORA DE LA COMIDA V Todos saben, que el otro Robert de la mesa, suele apostillar los comentarios de la señora Denise, pero no esperaban que en esta ocasión lo hiciera hablando de La poesía como algo de la Naturaleza. Ni nuestros vicios ni nuestras virtudes transitan al poema. "Ellos vinieron y murieron al igual que lo hacen todos los años en las rocas." El poema se alimenta de pensamientos, sentimientos, impulsos, para reproducirse en sí, una urgencia espiritual brincando por escalones oscuros. Esta belleza es una persistencia interior buscando la fuente y combatiendo contra (desde dentro) la descendiente corriente del río, una llamada que oímos y su respuesta a los postreros bramidos primordiales del mundo, de la que un mundo más joven podría surgir, como un salmón, no en la charca donde la avellana cae, sino en las cataratas, luchando, inarticulado, ciegamente en acción. Esta es una imagen apta para la mente. Una segunda imagen: un alce pintado por Stubbs, co...