Absurdos planes, estúpida emulación, no mirar al ángel que nos pertenece y querer ser imagen del mundo para no serlo de la propia unidad. «La misión poética, dar corazón a lo inerte, completar al mineral con sentimientos y amor, liberar lo físico, al vuelo de la expresión y lograr ángeles con textos de palabras limpias y sin sucia retórica, que anulen a los dioses de la factoría humana». Un ir y venir para amar lo vivo, desde, la piedra hambrienta de lágrimas, hasta, la meta de un ser sediento de luz. Cuando a las rocas se las lleve el viento flotarán junto a su polvo, palabras de poema, el espíritu y los sentimientos, y todos ellos cruzarán el Universo entero.