Poema confesional

Soy un muñeco de barro que nadie deja secar
Inconsistente y frágil, muchos a manosear 
Soy obcecada figura que un golpe deformará 

Con calor pasional cuezo, negras grietas me saldrán 
Nunca se arrima el gato ¿De qué desconfiará?

Decorado con colores que esconden fragilidad 
Esmaltado de cariño para el desamor parar 
Desprecios e indiferencia mi suave piel rasgarán 



Comentarios

  1. Está claro que, a pesar de colores y esmaltes, la vida nos rasgará y agrietará. Pero al final, cada raya, será una victoria, al menos es lo que yo creo.
    un beso, Julio

    ResponderEliminar
  2. Acabaremos como ese jarro, rotos, al irnos.

    Un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Mensajes moderados, pronto publicados. Gracias.

Entradas populares de este blog

EPITAFIOS

TRISTE BOCA

REFRITO