AMOR AL DIOS TORO-SOL


Es un toro el sol
y me prende desprevenido.
El brillo de su piel ilumina 
el charco de esperanza,
único refresco en días desérticos.

El sol muge herido
y yo poeta empitonado escribo.

Cuando atiende a mi engaño
encelo su viva potencia
y mi escritura es arte del amor.

Siempre llega su noche.
Solo me queda torear de salón
recordando la fuerza de su mirada. 

 

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