El barquero amable

 


De adolescente soñó ser un eros-chef
con todas las visitas sentadas a la mesa
ahítas y satisfechas.
En la vejez escribe poemas
sobre audacias juveniles
olvidando frustraciones y fracasos.

Al despertar de los sueños
la realidad es la peor pesadilla,
pero la belleza y la bondad
cruzan el lago de sus poemas
con un imaginado barquero amable. 

Comentarios

  1. La amabilidad siempre es de agradecer.

    Besos.

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  2. Un aplauso para ese barquero amable.

    Hola, Julio, cuanto tiempo. Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Un aplauso para tu visita.
      A estas edades el tiempo vuela.
      Otro abrazo.

      Eliminar

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