Rilkeana

 


Todos los ángeles son buenos, hasta el mío.
Busco en el lenguaje la sombra de su belleza
burlo el afán de prisionero ansioso
y no dudó en despertar a mi pura verdad.

Para dar corazón a lo inerte
acepto el mareo de la singladura
despisto al hipócrita, incito al vampiro
y baño de líquida verdad la dura piedra.

Al cabo, para ser nota mínima
en la inmensa sinfonía de la vida
salto al espacio-tiempo de los ángeles.


Comentarios

  1. Siempre genial y creativo aún en la distancia donde habitan los sueños y los payasos son poetas como dos enamorados con zapatones nuevos.
    Un beso a la luna del poeta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Tú que me lees siempre con cariño benevolente. Un beso, María.

      Eliminar

Publicar un comentario

Mensajes moderados, pronto publicados. Gracias.

Entradas populares de este blog

EPITAFIOS

TRISTE BOCA

REFRITO