Siguiendo las instrucciones de TINTERO MATA NARRADOR cociné con lo que había en la nevera un poema sin narrador, y me salió el siguiente refrito de un muy rancio sabor. POEMA MULTI-AUTOR Del salón en el ángulo oscuro, de su dueña tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo, veíase el arpa. La princesa está triste... y en un vaso olvidada, se desmaya una flor. Llegó a ser una reina fastuosa de tesoros... En el corazón tenía la espina de una pasión; amor constante, más allá de la muerte. Por tu vida marinero dígame ahora ese cantar: «Aguda espina dorada quien te pudiera sentir en el corazón clavada». No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira; podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía.
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