Siguiendo las instrucciones de TINTERO MATA NARRADOR cociné con lo que había en la nevera un poema sin narrador, y me salió el siguiente refrito de un muy rancio sabor. POEMA MULTI-AUTOR Del salón en el ángulo oscuro, de su dueña tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo, veíase el arpa. La princesa está triste... y en un vaso olvidada, se desmaya una flor. Llegó a ser una reina fastuosa de tesoros... En el corazón tenía la espina de una pasión; amor constante, más allá de la muerte. Por tu vida marinero dígame ahora ese cantar: «Aguda espina dorada quien te pudiera sentir en el corazón clavada». No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira; podrá no haber poetas; pero siempre habrá poesía.
Sí,son cuatro destinos muy frecuentes en el viaje de la vida.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu forma de expresarlos.Me parece un poema muy conseguido.
Puestos a elegir prefiero el primer destino.
Besos.
¡Ay, quién pudiera elegir!
EliminarBesos.
En el primer destino ¿cabrían los besos , esos besos de internet?
ResponderEliminarDe momento no tengo respuesta.
EliminarDudo ante tamaña pregunta retórica.
Todo podría ser.