AVISO (y el que avisa...)




En un lugar cerrado y con aforo

a la mitad, habrá que recitar

con mascarilla blanca y sin gritar,

el poema del virus sin decoro.

Cuya infecciosa carga viral temen

el marqués en su cama con dosel,

la querida del rey ladrón e infiel

y el pueblo abandonado al duro germen.


Bajito lo diré pero muy claro;

la gente ya no aguanta más bobadas

ni de Borbones, ni del negro clero.

Siempre a los mismos les vienen mal dadas

sean los virus, como el aguacero.

Vienen, las rojas iras desatadas.

Comentarios

  1. Es cierto que ya se vislumbran esas iras; demasiadas cosas conteniendo…

    Un poema cual arenga que vaticina…

    Un placer leerte, Julio.
    Abrazos, y feliz día.

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    Respuestas
    1. Un abrazo. Aunque pienso que esto más que placer debe dar intranquilidad.

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