Poeta en vacaciones–Etapa II
La belleza
de la arquitectura antigua
Allí miramos nuestra parte obscura
al afrontar la fealdad
insoportable de existir
y viendo al niño que fuimos decimos:
Él tenía un futuro
era su sueño
y ahora es nuestro
Una fotografía preciosa y sí llevas mucha razón en las palabras que la acompañan.
ResponderEliminarUn beso.
Demoledores versos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Un abrazo también y muchas gracias.
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