SE VA EL LOBO
Ya se va el lobo
Se difunde el espectro
de la substancia embrutecedora y febril
entre las débiles venas
de un cuerpo amoratado
y caliciforme
Los buenos niños comprenden
que ha llegado la hora de marchar
aunque no encuentren
razones en su pecho
para hacerlo sin llantos
sin rebeliones íntimas y menudas
–pero revoluciones al fin
las que hacen sangrar los pliegues
más recónditos de un corazón
aún en formación y avance
hacia la vida destinada y agria

Descorazonador poema.
ResponderEliminarAl final sin vida espiritual nada tiene sentido.
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