jueves, 11 de febrero de 2021

MÚSICA DE LOS ECOS


La magia de un buen cuadro 
es paralizar la luz y atrapar en una imagen, 
aquello que anda a la fuga y al límite de velocidad. 
La belleza de la música, acaparar el sonido 
del latir de corazones emocionados.

En todo lugar que fue habitado
permanecen ínfimos ecos de besos y abrazos,
de ronroneos de mascotas acariciadas,
de ira rebelde contra el mundo y el tiempo
del lento recorrido de las lágrimas de mil sollozos
y de promesas de venganza junto a las de amor eterno.

El oído atento del músico recoge esos ecos
y los junta y ordena con sabiduría
congelando en su partitura la magia del lugar.
Mil momentos, mil historias y una melodía.

3 comentarios:

  1. Ojo al dato. Una interpretación de memoria y rozando la perfección. Han atrapado los veintitrés la esencia de esta composición.

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  2. Qué maravilla de interpretación, Julio. Para escucharla con los ojos cerrados y dejarse ir.
    Y el poema, sinceramente, es delicioso. Entero, pero la primera estrofa me parece magnífica.

    Un beso.

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    Respuestas
    1. Me alegra que lo disfrutaras. Pero mucho más me alegra que lo comentes. Muchas gracias.

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