sábado, 18 de enero de 2020

Poema sobre una exposición de Carolina Diego


NI SIENTO NI PADEZCO
Este sistema protector e impermeable
es mi nueva piel.
Bajo su responsabilidad descargo mi libre albedrío
y ya no siento ni padezco por mis criaturas artificiales.
Mimetizada en suelo radiante 
crecen flores estampadas de mi cuerpo
y oculto mi mirada junto al polvo y las llaves
bajo un felpudo para el viajante.
Las cortinas son la máscara 
que protege mi interior de su mirada. 
Por si acaso siempre luzco a juego 
y profilaxis envasada.
Es mi pelo enmoñado la mejor antena
se transmiten así de forma completa 
las quejas de un mundo natural en decadencia.
Vestida de perfume floral 
seduzco a un amante imposible
mientras espero fumando que mi cuerpo 
atraiga su atención y disimule mis patas de gallo.
La fría mirada tras el pasamontañas
es mi pose preferida cuando hablamos de valores.
Por suerte paso fácil del blanco al negro
y cambio de idea a la opuesta
asesinando mis convicciones con indoloras balas de plástico.
Vestida de lunares me desplomo con elegante conjunción
por la escalera de los días y las edades
mientras pueda relajarme con la espuma de la fama
y el suave tacto de la carne, 
imitación del duro músculo del trabajo.
Escondida en la naturaleza bajo la gruesa manta
soy fantasma capaz de vestir
la verde falda de la falsa hierba que no acoge
y la decorada blusa que no da aceites esenciales,
Así mis pensamientos viajan en maleta impracticable.
Hasta me da risa la decrepitud futura.
Siempre habrá un floreado asilo de mentiras
para tener la certeza de la vida artística.
Para decir tras la plástica bolsa 
mi desprecio al cotilleo de los vecinos.
En fin que ya tengo educada la postura y las ideas
para asomarme a la calle alimentada en fina porcelana
y vestida de elegante distancia 
a los indiscretos olores de las flores 
y de los otros animales vivos.

viernes, 17 de enero de 2020

El Oficio



Un humilde plumilla, artesano de café,
boxeador y torero de salón,
perfeccionaba su oficio componiendo
una canción de estribillos por anáforas
y dos calambures de principio y final.
Imposible de cantar eran sus estrofas
con retruécanos, concatenaciones, apóstrofes
y hasta una epanadiplosis.
Quiera Dios que no resulte contagiosa
al leer su contrahecha letra.
Todo sea por la cenestesia.

Laman a la casa "ca"
y al hogar del pobre, calambre.

En mi casa no se obedece
porque nadie manda,
o quizás no se mande
desde que nadie obedece.

No es huésped del cielo la nube,
la nube es cielo, blanco o negro.

Cada beso suma
y lo nuestro es sumar
sumar perdiendo la cuenta,
la cuenta que hay que pagar.

No es lección de amor mi verso,
mi verso es amor, dulce o amargo.

Solo, que hoy me veo solo,
tiznao que tizna 
a quien me abraza.

No es canción celebrada mi lamento,
mi lamento es celebrado duelo y luto.

¡Oh Musa poética.
Vivas metáforas escondidas
en tu rosado corpiño
son el imán de mis horas!

No es obsesión de éxito mi empeño,
mi empeño es el éxito del lector atento.

Era Jesús un loco inglés
todo el día decía, amad, amad
a Dios, adiós.

miércoles, 15 de enero de 2020

Leer poemas


Persistente niebla de enero
cae sobre la ciudad de la codicia.
Yo, paseo por sus calles 
esquivando enemistad en cuerpos y miradas.
Sin pausa, un poema 
vuelve a mi memoria cargada de luto.
Yo, descifro sus enigmas
paladeando seducción en las imágenes.

El sol levanta la niebla
en la esquina de la calle Mayor
y las fachadas renacen impolutas.
Las personas desarmadas de odio
parece que fueran a abrazarse.
La poesía crea un mundo en mí
por efecto del poema descifrado
y la magia se apodera del discurso.
Mi consciencia deja de ser racional
como si un ángel la habitara.

El Ángelus en las campanas
la charla divertida en las terrazas
se muestran alegres las dependientas
¿Es falsa su complicidad?
La conmoción está en mi pecho
espacio donde la felicidad es posible.
Anoto sustantivos en mi libreta
¿Pasarán de torpe nota a poema?  

martes, 14 de enero de 2020

EL UNICORNIO



Feliz manicomio de los poetas dementes
pido la admisión en tu paraíso.
Recorrido ya el sendero sin estaciones
llego descalzo como muestra de la especie.
Puerta de mármol sin cerradura
espero la magia de tu cancerbero.
Olvidada la cerrazón del principiante
doy todo mi lenguaje en prenda.

Escuela del amor a los imposibles
menguo ante el reflejo del desafío.
Canto la canción del esclavo sin futuro
y bailo sus letras con pasos del espanto.
Diario de catástrofes sin sintaxis
quiero ser tu noticia de portada.
Repasado el contrato de eterna locura
firmo con la letra del enamorado.

Mis razones para este sacrificio
las soñé al bañarme en el lago
donde abreva el mágico unicornio.

sábado, 11 de enero de 2020

Sin noticias


Mi mejor morada soy yo mismo.
Hoy de mañana me escucho,
casa en silencio pero estancias en oración.
Dos habitaciones en mi interior
y tres plegarias diferentes.

En la cama pequeña del niño
que siempre tiene miedo a ser asesinado
reza mi corazón a su geniecillo particular:
«¡Duende del pajar, ayúdame!
Si dejas que Julio se vaya sin mí
mañana quemo toda la hierba seca.
Te lo juro, arderás si no me ayudas.
No voy a morirme de aburrimiento
viviré la aventura como un adulto más.»
En la habitación contigua de mi cerebro
primero rezo como mi madre:
«San Judas, ¡qué no me vean llorar!
Dame fuerzas hasta verlos salir del pueblo
luego ya me podré bañar en llanto
comiendo el pan de la soledad.»
Luego le hablo a mi corazón aventurero:
«Vamos Julio, despierta de una vez.
Lanza por el lavabo esas pesadillas.
Coge al muchacho y juntos al camino.
Esa alma cándida será tu amuleto.
La primavera te trajo la suerte al fin.»

De nuevo cae la noche sobre mi casa en pena,
un ataúd en la habitación del de niño,
sin novedades en la otra,
el miedo venció a la audacia.

jueves, 9 de enero de 2020

BABEL SIGLO XXI


LA TORRE DE BABEL

Quiero ser el dios del poema.
Decidir desde un lejano trono,
avatares, muertes y resurrecciones
de los ínfimos seres creados por mí.

Me rebelo ante su osadía.
Estudio el caso con detenimiento.
La solución la trae el café, 
nada de plagas bíblicas,
ironía frente a la sangre habitual.

Soy su padre, ellos mi progenie.
Tras mi estrategia no se entienden 
han dejado de ser como hermanos,
suenan divergentes, como extraños,
el lenguaje crea mundos extranjeros
entre ellos, mis hijos.

Me lo explica otro Creador:
Yo tampoco entendí a mis criaturas.
Aunque no me consuela, ayuda.

martes, 7 de enero de 2020

El café del aprendiz al atardecer



Es un azúcar normal.
Cae sobre la crema del café
se mantiene un instante en flotación
y al fin se sumerge a todo meter.
Dibuja figuras poco claras al partir
en mi solitaria taza del bar.

Me voy muriendo sin saber.
El barro me llama a amasar,
presenta a menudo un brillo infernal
y al fin se burla de mi ambición.
Adquiere mi rostro el color gris
en esta atmósfera del atardecer.

Mi poema es natural.
Cae sobre la pátina del papel
como pura imagen sin corrección
y luego lo llena de tachones el pudor.
Limita su musculado cantar
mi modesta técnica de aprendiz.