lunes, 25 de mayo de 2020

Una Poética particular


MI VERSO

En mi verso no hay paz, ni lucha,
ni se escribe la Historia. Se hace lenguaje sobrio
de vítores y tristes llantos.
Guinda para futuros poemas de consuelo
sabiendo que la muerte es vida.
Digo mirada, abrazo o cuerpo,
y escribo losa, médula o visiones del alma,
pues mudo me encuentro en los sueños 
metáforas y torpes poemas, por humanos,
por buscar los eternos vínculos.     
Quiero el tiempo de la obra neta,
acabada, que cante al mundo de la esperanza
para un lector que nunca llega.

Insisto en la inacción, pero algo me explota dentro
que ilumina el camino al verbo.

Doy mi rezo al sentido ausente
y al cadáver huido con ropajes sutiles
de la sala de autopsias lógicas,
para entender la música cuando los fantasmas
miren tristes su luna airada.
Solo tengo tres trajes: vida
poema y muerte. Luzco en batallas literarias
los mejores adornos clásicos.
Como el sexo es cuadriga eterna, mi ropa lírica
no necesita pliegues rojos. 
Un requiem como un negro foso
para el espacio-tiempo. Origen de mis estrellas
y el licor que alimenta textos.

Sí. Voceo mis versos donde habitan los muertos
aunque sé, que jamás me entienden.

domingo, 24 de mayo de 2020

La música (a Rilke)


DESOLADO CANTO

La gran música tocada con acierto
es agujero negro para el espacio y el tiempo.
Las chispas de emoción de ese cataclismo,
lavan la conciencia, sanando temor y precaución,
son estrellas que iluminan la noche de la poesía.
La letra de la canción, cuando repetida,
conocida y asumida por el oyente,
es potente licor que nos hechiza y empuja
a ser héroes por un instante, en luchas 
contra el monstruo de la rutinaria servidumbre.
Voceo mis versos en el impreciso lugar 
donde creo que habitan muchos muertos. 
Con la mejor intención y el peor acierto. 
Yo compongo estas estrofas para ellos, 
a sabiendas de que su lenguaje es:
el de la piedra, la luna, el viento y el agua. 
Sé que entienden, lo compruebo a diario, 
el piar del canario y el rugido del león, 
con más precisión que mi desolado canto.

miércoles, 20 de mayo de 2020

El Precipicio (per-versión pandémica)



Un precipicio lleva Pascal siempre consigo.
¡Por Dios, Todo un abismo! ¡Acción, deseo, sueño,
palabras! Sobrevuela al leerle con empeño
a menudo el mortal viento de un miedo enemigo.

Arriba o por lo bajo, inmensa y profunda Nada,
silencio en un lugar trágico pero atractivo...
En el lienzo de noches blancas, un Dios activo
pinta una pesadilla de males en manada.

Con miedo al sueño, como temo a un negro agujero
me dirijo no sé a donde, con un horror vago;
solo veo infinito acechando en mi sendero.

Y mi espíritu por el vértigo mareado,
celoso de la insensibilidad de la Nada,
quiere huir de la cárcel de lo filosofado.


Le Gouffre (Charles Baudelaire)

Pascal avait son gouffre, avec lui se mouvant.
— Hélas! tout est abîme, — action, désir, rêve,
Parole! Et sur mon poil qui tout droit se relève
Mainte fois de la Peur je sens passer le vent.

En haut, en bas, partout, la profondeur, la grève,
Le silence, l'espace affreux et captivant...
Sur le fond de mes nuits Dieu de son doigt savant
Dessine un cauchemar multiforme et sans trêve.

J'ai peur du sommeil comme on a peur d'un grand trou,
Tout plein de vague horreur, menant on ne sait où;
Je ne vois qu'infini par toutes les fenêtres,

Et mon esprit, toujours du vertige hanté,
Jalouse du néant l'insensibilité.
— Ah! ne jamais sortir des Nombres et des Êtres!

Les Fleurs du mal. París, 1868.

martes, 19 de mayo de 2020

Los medrosos confinados



Felices por su estancia dentro el útero.
Paraíso perdido de miedosos:
al incierto camino sin cadenas,
a las heridas del convulso amor,
al fracaso del propio ser futuro.

Jueces armados con reglas morales.
Vistiendo una coraza protectora:
cuando recorren un camino incierto,
cuando desprecian la fraternidad,
cuando luchan por su señor feudal.

Lacayos sordos a libros y besos.  
La atención prisionera en tecno-mundo:
en el trabajo sin espacio fijo,
en turbias recompensas virtuales,
en jugadas de manos prisioneras.  

lunes, 18 de mayo de 2020

Cada terceto un día


UN VERSO PARA CADA ESTADO

Sabe a lágrima el agrio dolor de la memoria.
Su verdad y mis notas rematan a la víctima
y al borrar mi pasado me hacen siervo del dato.

Esperanza sin dudas, pasión en la derrota.
Su mano con la mía se funden como súplica,
vulgar simulación que alimenta otros bolsillos.

Leo el texto de mis horas con gafas de monje.
Su visión y mis sueños completan casos tópicos
y al llenar mi correo me explican las mejoras.

Empatía con vendas de amor en cicatrices.
La piedad y mi cuerpo se abrazan con mil réplicas,
temblor con gestos, clásicas ficciones del éter.

Huelo el azufre de mi infierno y lo confieso.
El perdón a mis culpas busco en libros de lógica 
y al descifrar sus magias me siento más esclavo.

Lujuria de los viernes con sexo sin dobleces.
El deseo por besos que sean siempre mágicos,
vívido simulacro en las pantallas blancas.

Tacto de poesía en la hora del duermevela.
El placer de crear el mundo con don poético
y al publicar las obras, pagar con pena el diezmo.

sábado, 16 de mayo de 2020

SINFONÍA A TRES TIEMPOS



Tres tiempos tengo: 
el de la vida, el del poema y el de la muerte. 

Lucho en el áspero de a diario por ser libre, 
en el feliz de la palabra quisiera hacerla intemporal 
y en el último de mi particular Nada 
disfruto con las vistas de la inocencia de los otros,
mareados con gracia en la noria de sus tiempos.

viernes, 15 de mayo de 2020

Costura poética


Vestidos con el traje de nuestros verbos, 
porque el verbo es la palabra en acción, 
nuestro presente como la obra del sastre, 
actividad obsesiva en ese preciso instante 
conjugando su tela y su patrón. 
A menudo nos encanta la ropa de alguien
enamorados de como viste vida o poemas, 
ambos hechos con el delicado corte del artesano 
experto con un don especial para la costura, 
de las horas o las palabras.