TORMENTA
ODIOSA SINRAZÓN El gusano come el ojo del muerto mientras los deudos fingen ser hermanos. La lechuza se come los gusanos, mito sacrificial de un Dios incierto. La serpiente demuestra su paciencia cuando la estupidez es lo corriente. El arte quizás mate la serpiente para librar de culpa la inconsciencia. El león ruge y llega el desconcierto, puede que al ruido siga la tensión. Los amantes se burlan del león, practican sexo libre en campo abierto. La tormenta se ríe de la ciencia, de días de descanso se alimenta. El niño ignora toda la tormenta igual que su destino sin clemencia.