EL ARTE DE HACER DEL TRANSCURSO, LUZ II
La ley que ordena el viaje, súbdita concupiscente, destroza los andamiajes y vajillas del querer ser. Oíd su música nueva, pura estética libre, canciones de la Tierra, armonías sin dueños nacidas entre el caos. Oídla, como se escucha el golpe de la gota que sigue al duro trueno con el dolor y el gusto por su frescor y anuncio. No creáis en los reflejos de almas muertas ni en la marchita fe sacrificial.