Viajero, usa mi brújula para ver aquello que en la ciudad te pierdes: De Morella el milagro de sus cielos y las ruinas del castillo en ese cerro donde las gentes guardaron sus sueños, milenio tras milenio. Peñíscola, es fortaleza para un tesoro y es cofre que contiene la fuerza interior con la que unos héroes hicieron su destino, desafío tras desafío. Todos los truenos retumban en Villafamés y cuando no hay tormenta suenan los tambores del arte y la cultura, cuesta tras cuesta. Si tienes preguntas sin respuesta y no consigues dominar la ansiedad, oye al viento en las trescientas de Onda, torre tras torre. Pues eso, ven conmigo y consigue aquello de lo que la ciudad te priva: De Burriana una pasión como fuego y las ruinas de un río, cauce duro donde el pueblo entierra frustraciones, ceniza al olvido. Segorbe, es el diccionario de la tierra y el lenguaje del barro, creador de símbolos, donde lo moderno hace el ridículo, toro entre caballos. Todos los meandros, parecen Montanejos y ...