EL AMPARO DEL VERSO Al mundo le soy indiferente y tú también. Pero como humano, decido construyo y anhelo caminos, tú puedes y debes. Y como poeta, aún creo en la ilusión, el consuelo y el amparo del arte para mí y para ti también
CICLISMO POÉTICO Pasea el reino de la fuerza sutil (como un siervo de artificios automáticos). Habita la grieta atestada de muertos en vida. Para no sentir la abrasión del paso del tiempo muchas veces se recoge en el no lugar repleto de prisioneros cobardes y monótonos, indecisos con sus frustraciones a cuestas, sin curiosidad y con los deseos amputados. Al preguntarse sobre lo abierto revive las dudas: ¿Existió un ancestral paraíso sin dolor? ¿Existirá el mundo bajo el dios de la UNICIDAD o el moderno Titán estrangulará su belleza?
MEMORIA DEL SUEÑO INFANTIL Feliz con moderación regresa al hogar. Al compás de una marcha saltarina brinca con discreción en su interior. Sin aviso se avecina una tormenta, nieva y truena, trae viento y frialdad, y al llegar solo suena música nerviosa. Cielo raso y estrellado al despertar. La nieve cubre la fealdad cotidiana y así la belleza nace de la desolación. Despiertan los niños, doble alegría, sin clase con trineo excitados jugarán. Breve almuerzo y son de nieve batalla. Al verlos jugar y luchar, perder y ganar, por su alocada entrega al juego, piensa: Somos la memoria de una niñez soñada.
TRAGEDIA Una luz de momento muy escasa poco a poco relumbra al horizonte. Es sol que asciende lento tras el monte de un amanecer que no se retrasa.Tus versos no describen su armonía ni tampoco resaltan el momento. Tu voluntad es darle monumento al virtual espíritu del día. Pero, nubes de muertos agraviados, irascibles por la nueva moral, ponen sombras al texto sin clemencia, dejan tus bellos símiles dañados cubiertos por metáforas del mal y matan tu canción con su presencia.
EL HUMANO CAÍN Abel era bueno, guapo e inteligente y no sabía hablar, ni con el hombre ni con Dios, porque no era del todo humano. Caín era normal, revoltoso y arriesgado y sí sabía hablar con las mujeres y con Dios, porque era totalmente humano. No, no le mató, solo dejó de cuidarlo y él solito falleció. Así se lo dijo a Dios "ya no soy su guardián". Por eso su castigo fue vagar y engendrar un millón de hijos, ni listos, ni guapos, amantes de la fuerza, inmensamente humanos.
CAZADOR BURLADO Soy un hábil cazador. El más silencioso y efectivo. Mi presa, un pájaro de color gris. Cuidadoso me acerco y miro la mirada del ave. Me veo en sus ojos y pienso: no es posible que no me vea. Deduzco que no me teme o que juega conmigo. Algo intuye. Antes de que dispare, vuela indemne. ¿Es suya la sonora carcajada, que solo yo escucho, o es la Naturaleza regocijándose por un instante?