PARA EL SEGUNDO DÍA DEL 26
Accedo a la convocatoria de CAMPIRELA para expresar a todos los participantes mis mejores deseos de felicidad y salud para el año que entra. Nunca nieva en el mundo digital ni abrasa el sol aquello que no ves y por lo que se ve se entró genial aunque hoy todo nos salga del revés. La acidez es recuerdo sin final del exceso en comer y en el beber la angustia del inicio laboral aumentada por el asco al deber. Las cosas han seguido su camino, destinos enlazados por sorpresa errores de otras gentes como un pino con dones de los dioses sabor fresa y aunque no se ande muy del todo fino pedimos del sopor no ser la presa.