SIGNOS Y CÓDIGOS El Tiempo, monstruo de monstruos sin cabeza y con ocho brazos acabados en otros tantos signos en vez de manos. La Persona, víctima atrapada siempre entre dos de esos signos. El Sabio, lee códigos del Tiempo como profecías para esculpir sus leyes en dura roca. Cambia el Tiempo de manos sin pausa y por obligación. La persona ha de tener memoria por deformación. A cada individuo su tiempo a cada víctima su monstruo. La Nuez es el primer signo capaz de representar y crear imágenes, le sigue el Músculo destrozador del Mundo, a Él un Tambor que asusta y enardece. El cuarto es el Pino conocedor de la Historia. Va luego un Cohete fuerza impulsora de la procreación seguido por el Barro llamada a enseñar acariciando. El penúltimo es un Espejo, así me ven, así debo ser y para el final queda el Precipicio atracción y miedo en su profundidad. El signo del brazo superior manda el inferior matiza. Al revés...