ALABANZA AL DESPERTAR
En el tercer libro de la tercera estantería encuentro las Elegías de Duino de Rilke. La tercera página de la primera elegía, empieza por: ... Beginn immer von neuen di nie zu erreichende Preisung, ... Empieza siempre novedosa la inalcanzable alabanza, nacida al despertar a la muerte desde la cuna de la muerta razón. Sabe el poeta que la palabra traiciona el sentimiento que anhela traducir en verso, porque toda traducción tiene mucho de traición, de falta de lealtad absoluta, de contemporización con la inexactitud. Y aun así no dejará de escribir. Parar es morir. Por ello su primer canto es de gratitud por la energía vital que todavía le inunda. Conserva en gran parte al héroe infantil que vence al dolor. El lobo del duelo y el caimán de la desesperación no consiguieron devorarlo en este nuevo amanecer. Continua con la siempre inacabable tarea de fundir cárceles y convertirlas en patios de recreo. Alabado sea pues, el espíritu creativo.