LA PAZ Y EL MURO
Nos invita TRACY a hablar del padre. Lo que sigue es mi aportación: EL MURO Mi padre heredó un terreno. Le dejaron dos mil cardos en un secarral manchego y una incultivable tierra gris. Mi padre tapió el terreno de dos mil metros cuadrados y levantó una caseta achacosa con una terraza cubierta de caña. Mi padre montó un aljibe. Si llovía había agua fresca y a la sombra de las cañas despacio liaba tabaco picado. Mi padre encaló el muro interior y más tarde puso trepadoras, pintó unos árboles muy verdes y fumando los miraba recostado. Mi padre murió en el hospital. En sus últimos tres días no paró de recordar los ratos de solitaria paz frente al muro. Hoy que las cosas me van mal, perplejo, no dejo de preguntarme qué sentiría allí mi padre, fumando frente al muro.